En Pinturas Apiba somos una empresa formada por un equipo de pintores profesionales que lo sabe todo sobre los colores y sus formas para aprovechar el espacio de una vivienda u hotel al máximo. Sin embargo, hoy queremos hacer un paréntesis para hablarte sobre los colores y emociones en sí. Ya te contamos en una ocasión que transmitían las diferentes tonalidades de tus paredes pero hoy queremos informarte sobre cómo funciona la psicología del color según los ves.

Uno de los más comunes y elegidos por la mayoría es el azul, en relación directa con la inmensidad y la libertad. Sin duda, es el color del cielo y del mar, lo que nos transmite serenidad y paz, algo tan natural como la vida. No ocurre lo mismo con el turquesa, de tintes más frescos y relajantes, perfectos para combatir el cansancio. Se suele asociar a la fidelidad, ¿y a ti qué te parece?

Pero si te gusta la naturaleza y te preocupa el medio, el verde es tu color: tranquilo, curativo y, como no, el color de la esperanza. Por el contrario, el amarillo esconde dos caras: por un lado, la energía pero por otro, inquietud. Quédate con el tono medio, el oro, y sentirás las buenas vibraciones de este color.

Colores: más allá de las emociones

El violeta, elegido como color del 2018 y muy utilizado en las casas se vincula directamente con la reflexión y la profundidad. Hablamos de un color místico, lo que nos da una buena excusa para replantearnos nuestras metas y objetivos. El rosa, asociado por excelencia a la feminidad, transmite naturalidad y diversión, mientras que el rojo nos resulta más pasionario, tanto para el amor en su máximo exponente como para el odio. Hay que tener cuidado pero es un color que nos proyecta energía y valentía.

Entre lo clásico y lo moderno, encontramos el dorado y el plateado, dos elecciones que suponen dos modos de vida completamente diferentes. El primero, vinculado a la elegancia y al clasicismo se enfrenta al segundo, color de la innovación, I+D, a la ciencia. Es el color del que está pintado el futuro.

Finalmente, hablamos del blanco, color de la inocencia y de la luz. Sobra decir que es el color más puro. Al contrario que el negro, símbolo de fuerza y poder, elegancia. En el mundo de la moda, es sin duda uno de los preferidos por los diseñadores y, aunque en casa sea difícil de encajar (al contrario que el blanco), no es imposible y el resultado será espectacular.