Como profesionales del sector, desde Pinturas Apiba, queremos daros algunos consejos que nosotros mismos llevamos a cabo para realizar bien nuestro trabajo y mantener en buen estado nuestros materiales.

Desde que empezamos a preparar la pintura hasta que, tras finalizar, pasamos a limpiar el suelo y demás sitios que podamos haber manchado durante el proceso, hay varios tips que os pueden facilitar la tarea en cada una de sus fases y ayudaros a mejorar.

 

Prepara correctamente el espacio

Antes de comenzar a pintar es necesario que reparemos las imperfecciones que tenga la pared, ya que si existen grietas o cualquier tipo de agujero con la pintura no será suficiente. Para ello existen masillas que son perfectas para rellenar este tipo de defectos.

También es aconsejable que iluminemos bien el espacio sobre el que vamos a trabajar. Aprovechar la luz del día podría marcar una gran diferencia en el resultado final, ya que esta luz es muy intensa y nos permite ver la cobertura de la pintura para darle un acabado más perfecto y profesional.

 

Quita las manchas

Aunque hayamos protegido el suelo sobre el que vamos a pintar, es muy probable que lo salpiquemos sin querer. Es recomendable, que si esto pasa, quitemos la mancha con la mayor rapidez posible, ya que de este modo, conseguiremos eliminarla con mayor facilidad. Si por el contrario, no nos hemos dado cuenta de la mancha hasta más tarde, cuando ya está seca, son diferentes los pasos a seguir dependiendo del tipo de suelo y de pintura.

Si el suelo fuera de parqué tendríamos que calentar la mancha y frotarla con un paño húmedo a continuación. En cambio, si se tratara de un suelo de baldosas podríamos hacer uso de limpiadores industriales destinados a este tipo de usos.

 

Limpia bien brochas y pinceles

Una vez terminamos de pintar, no acaba nuestro trabajo respecto a la pintura y sus materiales. Es importante limpiar bien brochas y pinceles para que puedan conservarse en buen estado y durar más tiempo. La limpieza de cada uno de los utensilios dependerá del tipo de material con el que está hecho y de la pintura que hemos utilizado. Además, es muy probable que en el caso de la pintura esté indicado en el mismo recipiente el producto con el que sería conveniente limpiarlo tras su utilización.

Por ello, es importante que prestemos atención a las indicaciones que figuran en los productos y que, si no estamos seguros, nos informemos. Por ejemplo, hay pinturas plásticas que con simplemente agua se pueden limpiar, otras haciendo uso de aguarrás y otras con productos específicos.

 

Guarda la pintura correctamente

Es importante mantener la pintura en lugares secos y sin grandes cambios de temperatura, ya que de lo contrario podríamos dañar el producto incluso antes de utilizarlo. También es recomendable que tras la utilización del producto cambiemos la pintura de recipiente, pues en la mayoría de los casos suelen venderse en recipientes de metal que pueden acabar oxidándose con el paso del tiempo, por lo que sería mejor usar envases de vidrio o plástico.