Son muchas las acciones que podemos llevar a cabo en nuestra cotidianidad para reducir el impacto medioambiental. Cuando pintamos, también hay una serie de pasos a seguir que ayudarán a preservar el planeta. Hoy, en nuestro blog, te los contamos.

 

Calcula la cantidad de pintura

Con la finalidad de que no sobren restos de pintura, una de las acciones que podemos llevar a cabo es calcular lo más exactamente posible la cantidad de pintura que vamos a necesitar. De este modo, conseguimos reducir la cantidad de pintura sobrante. Asimismo, en lugar de desechar la pintura sobrante, algo que podemos hacer es conservarla en un lugar fresco y en un recipiente adecuado que nos ayude a mantenerla en buen estado para utilizarla en el futuro, si fuera necesario.  

 

Elige pinturas ecológicas 

Hay pinturas que contienen plomo, mercurio o estaño entre los ingredientes que las componen. Es conveniente evitar este tipo de productos y optar por otros como las pinturas al agua que, generalmente, contienen menos productos dañinos para el medio ambiente, y no requieren el uso de productos contaminantes ni para la manipulación ni posterior lavado de utensilios. 

 

Lava las herramientas una vez finalices el trabajo

En lugar de lavar constantemente los utensilios que empleamos para pintar las paredes, es aconsejable hacerlo al finalizar la tarea, pues conseguiremos reducir la cantidad de pintura vertida en desagües y alcantarillados. Además, si no conseguimos acabar de pintar las paredes deseadas en un mismo día,  podemos sumergir las brochas y rodillos en una bolsa plástica o ponerlos en diluyente para mantenerlos húmedos y en buen estado hasta un máximo de dos días. 

 

Deshazte de la pintura en el sitio indicado

Dependiendo del tipo de pintura con la que hayamos trabajado el modo de deshacernos de ella será uno u otro. Si hemos pintado nuestras paredes con una pintura al látex o plástica lo mejor que podemos hacer es tirarla en la basura de siempre una vez esté seca. Si por el contrario, se trata de una pintura al aceite o con los metales mencionados anteriormente, tendremos que llevarla a un centro especializado de residuos peligrosos. Asimismo, la mejor alternativa es donar la pintura sobrante pues le estamos garantizando una segunda vida y evitamos que se convierta en residuo. 

 

Siguiendo todos estos pasos y recomendaciones conseguiremos pintar nuestras paredes de una manera respetuosa con el medio ambiente. Son pequeños gestos los que marcan la diferencia. Si quieres cambiar el color de tus paredes ponte en contacto con nosotros.